Esta crónica va con permiso del cronista
deportivo por excelencia don Jesús
Apoteósica ruta la de ayer. El día comenzaba tranquilo, con una mañana fresca. Empezamos bajando unos tres kilómetros (malo, porque cuando bajas tanto ya sabes lo que viene después). Rápido atravesamos el pueblo de Cercedilla para llegar al comienzo de la ruta: "la pista del calvario". El ambiente era impresionante con miles de personas agolpadas a los lados del camino para animar a los tres valientes corredores (Jorge, Jesús, Jantonio).
Apoteósica ruta la de ayer. El día comenzaba tranquilo, con una mañana fresca. Empezamos bajando unos tres kilómetros (malo, porque cuando bajas tanto ya sabes lo que viene después). Rápido atravesamos el pueblo de Cercedilla para llegar al comienzo de la ruta: "la pista del calvario". El ambiente era impresionante con miles de personas agolpadas a los lados del camino para animar a los tres valientes corredores (Jorge, Jesús, Jantonio).
Cuando conseguimos subir las mil y una cuestas
y llegar a Navacerrada, no era más que los entremeses de lo que más tarde sería
el plato fuerte del día. Subimos otra pequeña cuesta paralela a los telesillas
y por fin llegamos a la cumbre, lo dicho, impresionantes vistas.
Y empieza lo
jodio,"trialera garganta del infierno" y es que el nombre lo dice
todo. Una bajada de dos o tres kilómetros con piedras como melones por el medio
"ZAS", primera hostia de jantonio de la mañana, aunque realmente caí
encima de una aliaga que hizo de colchón. Seguimos el descenso y
"ZAS", primera hostia del camicace también sin consecuencias.
Empezó
la trialera de la barranca y eso parecía una autopista al lado de lo anterior,
hasta que llegamos a la "trialera del miedo", Jesús vete a tomar por
culo. Otra trialera con piedras como melones por el medio y encima un árbol
pegado al camino "ZAS", segundo hostión de Jantonio, que se come el
puto árbol y sale volando por encima de la bici y como no, encima de esos
melones de los cojones. Creo que en esta trialera también se cayó Jesús, pero
se levantó muy deprisa para que no le viéramos.
Por fin, llegamos a Cercedilla
y aún quedaban tres kilómetros muy duros hasta los coches, que los libramos con
bastante soltura como suele ocurrir con los miembros del Jotastim. Ágape con
sorpresa ya que Jantonio no bebió cerveza y Jesús y Jorge todavía no se lo
creen, bueno muchachos hasta la próxima.
P.D. por cierto hay dos miembros que han perdido la "J" Xavi y guanjo
P.D. por cierto hay dos miembros que han perdido la "J" Xavi y guanjo
Jantonio
"Joder... pues yo sigo alucinando...!!
Este no es mi Antonio que me lo han cambiao, me lo han abducido...
No solo no bebe cerveza sino que además escribe crónicas... Qué va a ser lo próximo ¿trabajar...?
¡¡¡cabrón, sal de mi amigo seas quien seas....!!!
Bueno, para los ausentes, solo deciros que os habeis perdido una de las rutas mas bonitas a la par que duras. Como bien dice el alien, los senderos y trialeras hacian honor a su nombre: "infierno", "bambi", "miedo"... con solo deciros que a Jantonio le dio flato bajando os lo digo tó. Y con deciros que no disfruté de las trialeras con lo que a mi me gustan, tambien os lo digo tó.
Eso si, a Antonio no le debió disgustar demasiado, porque solo me mandó a tomarporculo 1 vez, por lo que sigo pensando que está abducido...
En una cosa si que estoy de acuerdo con el, hay que quitarles la Jota a algunos... aunque yo soy mas moderado que el, lo dejaría en una mediojota, en una hache sonora, Havi y Huaho (bueno a Juanjo le he quitado dos pero para que suene mejor...)
PD.: J'antonio, o quien seas... tambien pillé en la trialera del miedo... y en la tubería, jijiji...." (Chule)
Hubo
para todos los gustos, desde los mas precabidos con una ruta sencilla
tanto física como técnicamente, aunque no por ello carente de atractivo,
hasta los mas avezados con bucles alternativos que añadian dificultad a
la prueba ademas de espectacularidad ya que ascendian a las zonas mas
altas de la comarca con vistas impresionantes para luego descender por
las zonas mas técnicas y divertidas.
Al
final entrada neutralizada en el pueblo con un cálido recibimiento del
público asistente y fiesta final con regalos, comida, bebida, besos,
abrazos, risas, charla, colegueo... En este tipo de marchas esta fiesta
final es tan importante como la propia ruta ya que, además de estrechar
lazos entre los participantes, sirve a la organización para sondear y
sacar conclusiones, detectar fallos y recibir críticas, sugerencias y
por supuesto felicitaciones.
sombrero, a todo el pueblo de Caracenilla
que se ha volcado como no podia ser de otra manera con la prueba y ha
vuelto a dar una lección de como entre todos se pueden hacer grandes
cosas. Desde la busqueda de sponsors, permisos, subvenciones, hasta los
controles de cruce, pasando por cocineras, exploradores,
avituallamientos, mesa, speaker... incluso el simple apoyo moral o esos
participantes "fila cero" que de forma espontanea quisieron inscribirse
solo por colaborar, a todos muchas gracias porque sin vosotros esto no seria dificil, seria imposible.